El Gaucho Martín Fierro, por José Hernández

V

Ya andaba desesperao,

Aguardando una ocasion

Que los indios un malon

Nos dieran, y entre el estrago

Hacérmeles cimarron

Y volverme pa mi pago.

Aquello no era servicio

Ni defender la frontera-

Aquello era ratonera

En que es mas gato, el mas juerte-

Era jugar á la suerte

Con una taba culera.

Allí tuito vá al revés:

Los milicos se hacen piones,

Y andan por las poblaciones

Emprestaos pa trabajar-

Los rejuntan pa peliar

Cuando entran Indios ladrones.

Yo he visto en esa milonga

Muchos Gefes con estancia,

Y piones en abundancia,

Y majadas y rodeos;

He visto negocios feos

A pesar de mi inorancia.

Y colijo que no quieren

La barunda componer-

Para esto no ha de tener

El Gefe, aunque esté de estable-

Mas que su poncho, y su sable,

Su caballo y su deber.

Ansina, pues, conociendo

Que aquel mal no tiene cura,

Que tal vez mi sepultura

Si me quedo iba á encontrar

Pensé en mandarme mudar

Como cosa mas sigura.

Y pa mejor, una noche

Qué estaquiada me pegaron!

Casi me descoyuntaron

Por motivo de una gresca-

Ay juna, si me estiraron

Lo mesmo que guasca fresca.

Jamás me puedo olvidar

Lo que esa vez me pasó-

Dentrando una noche yo

Al fortin -un enganchao

Que estaba medio mamao

Allí me desconoció.

Era un gringo tan bozal,

Que nada se le entendia-

¡Quién sabe de ande seria!

Tal vez no juera cristiano;

Pues lo único que decia

Es que era pa po-litano.

Estaba de centinela

Y por causa del peludo

Verme mas claro no pudo

Y esa jué la culpa toda-

El bruto se asustó al ñudo

Y fí el pavo de la boda.

Cuanto me vido acercar

"¿Quen vívore?"... preguntó,

"Qué vívoras" -dije yo-

"Ha-garto" -me pegó el grito:

Y yo dije despacito

"Mas lagarto serás vos."

Ay no mas -Cristo me valga!

Rastrillar el jusil siento-

Me agaché, y en el momento

El bruto me largó un chumbo-

Mamao, me tiró sin rumbo

Que sinó, no cuento el cuento.

Por de contao, con el tiro

Se alborotó el abispero-

Los Oficiales salieron

Y se empezó la juncion-

Quedó en su puesto el nacion-

Y yo fí al estaquiadero.

Entre cuatro bayonetas

Me tendieron en el suelo-

Vino el Mayor medio en pedo,

Y allí se puso á gritar

"Pícaro, te he de enseñar

"A andar declamando sueldos."

De las manos y las patas

Me ataron cuatro sinchones-

Les aguanté los tirones

Sin que ni un ay! se me oyera,

Y al gringo la noche entera

Lo harté con mis maldiciones.

Yo no sé porque el Gobierno

Nos manda aquí á la frontera

Gringada que ni siquiera

Se sabe atracar á un pingo-

¡Si crerá al mandar un gringo

Que nos manda alguna fiera!!

No hacen mas que dar trabajo,

Pues no saben ni ensillar,-

No sirven ni pa carniar,

Y yo he visto muchas veces,

Que ni voltiadas las reses

Se les querian arrimar.

Y lo pasan sus mercedes

Lengüetiando pico á pico-

Hasta que viene un milico

A servirles al asao-

Y eso sí en lo delicaos

Parecen hijos de rico.

Si hay calor, ya no son gente,

Si yela, todos tiritan-

Si usté no les dá, no pitan

Por no gastar en tabaco,-

Y cuando pescan un naco

Unos á otros se lo quitan.

Cuanto llueve se acoquinan

Como el perro que oye truenos-

Qué diablos -solo son güenos.

Pa vivir entre maricas-

Y nunca se andan con chicas

Para alzar ponchos agenos.

Pa vichar son como ciegos,

Ni hay ejemplo de que entiendan,

No hay uno solo que aprienda

Al ver un bulto que cruza,

A saber si es avestruza

O si es ginete, ó hacienda.

Si salen á perseguir

Despues de mucho aparato

Tuitos se pelan al rato

Y vá quedando el tendal-

Esto es como en un nidal

Echarle güebos á un gato.

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