El Gaucho Martín Fierro, por José Hernández

X

Cruz

Amigazo, pa sufrir

Han nacido los varones-

Estas son las ocasiones

De mostrarse un hombre juerte,

Hasta que venga la muerte

Y lo agarre á coscorrones.

El andar tan despilchao

Ningun mérito me quita,

Sin ser una alma bendita

Me duelo del mal ageno:

Soy un pastel con relleno

Que parece torta frita.

Tampoco me faltan males

Y desgracias, le prevengo,

Tambien mis desdichas tengo,

Aunque esto poco me aflige-

Yo sé hacerme el chancho rengo

Cuando la cosa lo esige.

Y con algunos ardiles

Voy viviendo, aunque rotoso,

A veces me hago el sarnoso

Y no tengo ni un granito,

Pero al chifle voy ganoso

Como panzon al maiz frito.

A mi no me matan penas

Mientras tenga el cuero sano,

Venga el sol en el verano

Y la escarcha en el invierno-

Si este mundo es un infierno

¿Porque afligirse el Cristiano?

Hagámosle cara fiera

A los males, compañero,

Porque el zorro mas matrero

Suele cair como un chorlito;

Viene por un corderito

Y en la estaca deja el cuero.

Hoy tenemos que sufrir

Males que no tienen nombre

Pero esto á naide lo asombre

Porque ansina es el pastel;

Y tiene que dar el hombre

Mas vueltas que un carretel.

Yo nunca me he de entregar

A los brazos de la muerte-

Arrastro mi triste suerte

Paso á paso y como pueda-

Que donde el débil se queda,

Se suele escapar el juerte.

Y ricuerde cada cual

Lo que cada cual sufrió,

Que lo que es, amigo, yo,

Hago ansi la cuenta mia:

Ya lo pasado pasó,

Mañana será otro dia.

Yo tambien tuve una pilcha

Que me enllenó el corazon-

Y si en aquella ocasion

Alguien me hubiera buscao-

Siguro que me habia hallao

Mas prendido que un boton.

En la güella del querer

No hay animal que se pierda-

Las mujeres no son lerdas-

Y todo gaucho es dotor

Si pa cantarle al amor

Tiene que templar las cuerdas.

Quien es de una alma tan dura

Que no quiera a una mujer!

Lo alivia en su padecer:

Si no sale calavera

Es la mejor compañera

Que el hombre puede tener.

Si es güena, no lo abandona

Cuando lo vé desgraciao,

Lo asiste con su cuidao

Y con afan cariñoso

Y usté tal vez ni un rebozo

Ni una pollera le ha dao.

Grandemente lo pasaba

Con aquella prenda mia-

Viviendo con alegria

Como la mosca en la miel-

¡Amigo, que tiempo aquel!

La pucha -que la queria!

Era la águila que á un arbol

Dende las nubes bajó,

Era mas linda que el alba

Cuando vá rayando el sol-

Era la flor deliciosa

Que entre el trevolar creció.

Pero, amigo, el Comendante

Que mandaba la milicia,

Como que no desperdicia

Se fué refalando á casa,-

Yo le conoci en la traza

Que el hombre traiba malicia.

El me daba voz de amigo

Pero no le tenia fé-

Era el Gefe y ya se vé

No podia competír yo-

En mi rancho se pegó

Lo mesmo que saguaipé.

A poco andar conocí-

Que ya me habia desvancao,

Y él siempre muy entonao

Aunque sin darme ni un cobre

Me tenia de lao á lao

Como encomienda de pobre.

A cada rato, de chasque

Me hacia dir á gran distancia,

Ya me mandaba á una estancia,

Ya al pueblo, ya á la frontera-

Pero él en la Comendancia

No ponia los pies siquiera.

Es triste á no poder mas

El hombre en su padecer,

Si no tiene una mujer

Que lo ampare y lo consuele:

Mas pa que otro se la pele

Lo mejor es no tener.-

No me gusta que otro gallo

Le cacarée á mi gallina-

Yo andaba ya con la espina,

Hasta que en una ocasion

Lo sorprendí en el jogon

Abrazandome á la china.

Tenia el viejito una cara

De ternero mal lamido,

Y al verlo tan atrevido

Le dije -Que le aproveche

"Que habia sido pa el amor

"Como guacho pa la leche."

Peló la espalda -y se vino

Como á quererme ensartar,

Pero yo sin tutubiar

Le volví al punto á decir:

"Cuidao no te vas á pér...tigo

"Poné cuarta pa salir"

Un puntaso me largó

Pero el cuerpo le saqué,

Y en cuanto se lo quité

Para no matar un viejo,

Con cuidao, medio de lejo,

Un planaso le asenté.

Y como nunca al que manda

Le falta algun adulon-

Uno que en esa ocasion

Se encontraba alli presente,

Vino apretando los dientes

Como perrito mamon.

Me hizo un tiro de revuelver

Que el hombre creyó siguro,

Era confiado y le juro

Que cerquita se arrimaba-

Pero siempre en un apuro

Se desentumen mis tabas.

El me siguió menudiando

Mas sin poderme acertar,

Y yo, dele culebriar,

Hasta que al fin le dentré

Y ay no mas lo despaché

Sin dejarlo resollar.

Dentré á campiar en seguida

Al viejito enamorao,

El pobre se habia ganao

En un noque de lejía-

¡Quien sabe como estaria

Del susto que habia llevao!

Es sonso el cristiano macho

Cuando el amor lo domina!-

El la miraba á la indina

Y una cosa tan jedionda,

Sentí yo, que ni en la fonda

He visto tal jedentina.

Y le dije "pa su agüela

"Han de ser esas perdices"

Yo me tapé las narices

Y me salí estornudando

Y el viejo quedó olfatiando

Como chico con lumbrices.

Cuando la mula recula

Señal que quiere cosiar-

Ansi se suele portar

Aunque ella lo disimula,

Recula como la mula

La mujer para olvidar.

Alcé mi poncho y mis prendas

Y me largué á padecer

Por culpa de una muger

Que quiso engañar á dos-

Al rancho le dije adios

Para nunca mas volver.

Las mugeres, dende entonces,

Conoci á todas en una-

Ya no he de probar fortuna

Con carta tan conocida:

Muger, y perra parida,

No se me acerca ninguna.

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