El Gaucho Martín Fierro, por José Hernández

XI

A otros les brotan las coplas

Como agua de manantial:

Pues á mí me pasa igual

Aunque las mias nada valen,

De la boca se me salen

Como ovejas del corral.

Que en puertiando la primera

Ya la siguen las demás,

Y en montones las de atras

Contra los palos se estrellan,

Y saltan y se atropellan

Sin que se corten jamás

Y aunque yo por mi inorancia

Con gran trabajo me esplico,

Cuando llego á abrir el pico

Tenganlo por cosa cierta,

Sale un verso y en la puerta

Ya asoma el otro el hocico.

Y empresteme su atencion

Me oirá relatar las penas

De que traigo la alma llena-

Porque en toda circustancia,

Paga el gaucho su inorancia

Con la sangre de las venas.

Despues de aquella desgracia

Me guareci en los pajales,

Andube entre los cardales

Como vicho sin guarida-

Pero, amigo, es esa vida

Como vida de animales.

Y son tantas las miserias

En que me he sabido ver

Que con tanto padecer

Y sufrir tanta aflición

Malicio que he de tener

Un callo en el corazon.

Ansi andaba como guacho

Cuando pasa el temporal-

Supe una vez pa mi mal

De una milonga que habia,

Y ya pa la pulperia

Enderezé mi bagual.

Era la casa del baile

Un rancho de mala muerte,

Y se enllenó de tal suerte

Que andábamos á empujones:-

Nunca faltan encontrones

Cuando el pobre se divierte.

Yo tenia unas medias botas,

Con tamaños berdugones-

Me pusieron los talones

Con crestas como los gallos,

Si viera mis afliciones

Pensando yo que eran callos.

Con gato y con fandanguillo

Habia empezado el changango

Y para ver el fandango

Me colé haciendome bola-

Mas, metió el diablo la cola

Y todo se volvió pango.

Habia sido el guitarrero

Un gaucho duro de boca-

Yo tengo pacencia poca

Pa aguantar cuando no debo,-

A ninguno me le atrevo-

Pero me halla el que me toca.

A bailar un pericon

Con una moza salí,

Y cuanto me vido allí

Sin duda me conoció-

Y estas coplitas cantó

Como por rairse de mí:

"Las mujeres son todas

"Como las mulas-

"Yo no digo que todas

"Pero hay algunas

"Que á las aves que vuelan

"Les sacan plumas"

"Hay gauchos que presumen

"De tener damas-

"No digo que presumen

"Pero se alaban

"Y á lo mejor los dejan

"Tocando tablas"

Se secretiaron las hembras-

Y yo ya me encocoré-

Volié la anca y le grité

"Dejá de cantar... chicharra"

Y de un tajo á la guitarra

Tuitas las cuerdas corté.

Al grito salió de adentro

Un gringo con un jusil-

Pero nunca he sido vil,

Poco el peligro me espanta-

Yo me refalé la manta

Y la eché sobre el candil.

Gané en seguida la puerta

Gritando: "Naides me ataje"-

Y alborotao el embraje

Lo que todo quedo escuro,

Empezó á verse en apuro

Mesturao con el gauchage.

El primero que salió

Fué el cantor y se me vino-

Pero yo no pierdo el tino

Aunque haiga tomao un trago-

Y hay algunos por mi pago

Que me tienen por ladino.-

No ha de haber achocao otro-

Le salió cara la broma-

A su amigo cuando toma

Se le despeja el sentido,

Y el pobrecito habia sido

Como carne de paloma.

Para prestar sus socorros

Las mujeres no son lerdas-

Antes que la sangre pierda

Lo arrimaron á unas pipas-

Ay lo dejé con las tripas

Como pa que hiciera cuerdas.

Monté y me largé á los campos

Mas libre que el pensamiento,

Como las nubes al viento

A vivir sin paradero,

Que no tiene el que es matrero

Nido, ni rancho, ni asiento.

No hay fuerza contra el destino

Que le ha señalao el cielo-

Y aunque no tenga consuelo

Aguante el que está en trabajo-

¡Naides se rasca pa abajo!

¡Ni se lonjéa contra el pelo!

Con el gaucho desgraciao

No hay uno que no se entone-

La mesma falta lo espone

A andar con los avestruces!

Faltan otros con mas luces

Y siempre hay quien los perdone.

Portada
Índice
Siguiente »