Peregrinación de Luz del Día, por Juan Bautista Alberdi

Segunda parte

XXII

De las personas

"Art. 4°. Aunque es un hecho que la ley rehace las personas, teniendo presente que los hombres están ya hechos, y que la experiencia ha probado que su hechura no es mala, se confirman por el Código de "Quijotanía", las tradiciones y costumbres siguientes relativas a la producción del hombre, a su conformación o hechura, a su crianza y desarrollo.

"Art. 5°. Todo el que nazca en "Quijotanía", continuará en la obligación de ser hijo de un hombre y de una mujer. Ninguno podrá producirse a sí mismo. Es prohibida, por la ley toda especie de generación espontánea".

-Pues es lástima -interrumpe el secretario-, porque este sería tal vez el medio de evitar las desuniones que suscite la unión matrimonial.

-Mi secretario -dice don Quijote-, verá en los artículos siguientes la razón de ser de la unión matrimonial. Si cada ser se produjera por sí mismo, la sociedad no existiría por falta de objeto. El hombre dejaría de ser un ser social, perfectible y capaz de civilización. La sociedad tiene su principio y raíz fundamental en la necesidad que tienen unas de otras las tres personas, que suponen el hecho de la producción del hombre. Esa sociedad de tres debe la persistencia que la hace ser institución a la indigencia con que el hombre viene al mundo.

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