Peregrinación de Luz del Día, por Juan Bautista Alberdi

Tercera parte

XX

Condiciones esenciales de la paz

"La paz tiene también sus condiciones esenciales de existencia, y la primera es la presencia de un gobierno eficaz. Sólo en países esclavizados o semibárbaros, la ruina del gobierno significa libertad. En los países libres decir: 'Dios salve a la Reina', es lo mismo que decir: 'Viva la libertad'. Así puede la paz existir sin un gobierno, como el techo de un edificio sin sus paredes.

"No quiere la paz ni la libertad el país que no acepta como condición necesaria de esos dos beneficios el de la existencia de un gobierno. La oposición se equivoca cuando cree que sólo ella representa a la libertad: el gobierno, por su naturaleza moderna, la representa tan bien como la oposición.

"Pero no hay respeto para el gobierno bueno donde es lícito destruir al gobierno malo.

"El exceso y la licencia viven en el hombre naturalmente imperfecto, inseparables de la libertad y del poder.

"No hay libertad donde no hay licencia, y lo que tiene ésta de excusable, es que sólo hay licencia donde hay libertad. La licencia es las más veces la hermana ilegítima de la libertad: su precursora y vanguardia. Si permitís suprimir la licencia de la prensa, v. g., creáis el mejor pretexto para suprimir la libertad de la prensa. A esta condición existe la libertad de la palabra parlamentaria: ella es inviolable hasta en sus abusos, y no hay razón para que libre prensa exista de otro modo que la palabra libre.

"Os agrada esta doctrina, ¿no es verdad, señores 'liberales'? Pues sabed que hay otra que la sirve de compensación y que no es menos justa: donde no hay arbitrariedad, no hay autoridad, y lo que hace perdonable a la arbitrariedad es que ella no tiene motivo de existir donde no hay gobierno. Si permitís la revolución como medio de suprimir el abuso de poder, creáis el mejor pretexto para suprimir el poder mismo. En el hombre vive la excepción al lado de la regla. Su conducta es regular y perfecta desde que es conforme a la regla, aunque no falta una excepción que la desmienta.

"Si 'poder' y 'libertad' no son más que dos aspectos de una misma cosa, ¿por qué el exceso sería excusable en nombre de la 'libertad-poder' y no lo sería en nombre del 'poder-libertad'?

"Los que piden la impunidad de la licencia, de temor de que la libertad sea confundida con ella en el castigo, están obligados a respetar las licencias del poder, de temor de comprender al poder mismo en la represión violenta de sus abusos.

"De su parte, no quiere la paz ni la libertad el gobierno que no acepta como condición vital de esos bienes la oposición del país a la gestión de su poder delegado. Si de veras quiere la libertad y la paz, el Gobierno tiene que probarlo, respetando al país su derecho de intervenir y tomar parte en la ejecución de su mandato, por la discusión, por la crítica, por el consejo, por el aplauso, por la protesta, por el ataque y por todos los medios de disentir sin delinquir, que la Constitución le ha reservado. Respetar la libertad del que aplaude al Gobierno, es un respeto que florece hasta en los gobiernos más tiránicos del Asia. Respetar la libertad del que lo ataca, es un respeto que sólo conocen los gobiernos de Inglaterra, Estados Unidos, Bélgica, Suiza, es decir, los gobiernos libres.

"Para un gobierno inteligente y honrado, la oposición es su garantía de estabilidad, y su auxiliar más útil. La oposición es una especie de poder en reserva, un gobierno en disponibilidad, por decirlo así, que espera en actitud pasiva y respetuosa la hora de suceder al personal del gobierno en plaza.

"Si ser libre es tener parte en el poder, síguese de ello que cuando en el poder sólo tienen parte los que gobiernan, puede decirse que sólo el Gobierno es libre en el país sin libertad. Donde no hay oposición, sólo hay libertad oficial o gubernamental. Todo el país, menos los que gobiernan, está sin ejercer su libertad, y el Gobierno que la monopoliza vive amenazado de una reivindicación natural incesantemente.

"Después de la institución de un gobierno, no hay condición más elemental de la paz que la oposición; y la razón de ello es que la oposición es el complemento del gobierno mismo.

"La oposición liberal no es sedición, sino en el gobierno asiático y africano. Darla este nombre y sentido, es calumniarla. La sedición es crimen, pero la oposición es la libertad misma, en cuanto es la colaboración del país en la gestión de su gobierno. No es la antítesis ni la negación del gobierno, sino su complemento. Donde la oposición falta, el gobierno libre está truncado; el país se 'medio-gobierna' por sí mismo; el país es medio-libre y su libertad es la mitad de una libertad completa y regular. Donde todas las libertades no existen respetadas a la vez, se puede decir que ninguna de ellas existe repetada. Ninguno es libre, donde no son libres todos, porque la libertad de los otros es el límite de nuestra libertad. El poder o la libertad del gobierno se acaba donde empieza el poder o la libertad reservada al país por la ley fundamental.

"No es decir por esto, que alguna libertad no exista tolerada bajo el peor despotismo. En cuanto poder, la libertad existe cuando menos para el que monopoliza ese poder mismo. El despotismo no es otra cosa que el monopolio de la libertad.

"Lo que caracteriza el estado de despotismo de un país no es la 'ausencia absoluta', sino la 'ausencia relativa' de la libertad. La libertad no puede faltar de un modo absoluto en un país independiente, como no falta el poder de un modo absoluto en el país más anarquizado. Alguien o algunos quedan siempre, que en realidad son libres, y esos son aquellos que ejercen el poder; pues 'poder', como se ha dicho, es sinónimo de 'libertad'. Así se puede definir el estado de despotismo, aquel en que la libertad existe de un modo relativo, en que solamente es libre el hombre, o el círculo o la minoría que ejerce el poder del país destituido.

"No hay verdaderamente estado de libertad sino en el país en que el poder está diseminado en manos de todos sus ciudadanos por igual. En este sentido, 'igualdad' significa 'libertad' en todos por igual."

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